“Creo que a la política habría que inventarla otra vez”

Pubblicato: 15 novembre 2012 in Cultura, Entrevista, Español, Uruguay
Tag:, , , , , ,

ENTREVISTA A SANDINO NÚÑEZ, FILÓSOFO URUGUAYO

Una cantidad exagerada de libros rodea el cuerpo y sobre todo la cabeza de un hombre bastante flaco. En el escritorio hay una computadora con un archivo de word abierto: entre una clase y la otra el profesor corrije los trabajos de los estudiantes. El mate y un termo de color negro acompañan las largas jornadas de lecturas y reflexiones.

Hay filósofos que hablan del pueblo sin hacerse entender de ello por culpa de un lenguaje incomprensible y elitista. No es eso el caso de Sandino Núñez, aquel que llegó a traer la filosofía en el objeto mediático por excelencia: la televisión.

Terminada la experiencia del programa “Prohibido Pensar”, Núñez volvió a la escritura y a la enseñanza (es docente en la Facultad de Humanidades de la Universidad de la República).

<<Yo me sentio más cómodo con un libro o en un aula, no frente a una cámara>>, confiesa con toda la sinceridad. Es una declaración de amor a la filosofía como arma de resistencia.

-¿Cual es la tarea del filósofo en la sociedad?
-Elaborar pensamiento crítico acerca de la realidad y de las instituciones.

-¿Y en relación a la política?
– Ofrecer cierta resistencia no en la clásica forma institucional, sino en otra parte.
Porque el panorama es catastrófico, creo que a la política habría que inventarla otra vez.
Es probable que un filósofo, desde punto de vista ético, no sienta un gran iterés por participar en el sistema político, sobre todo hoy. Hace treinta o cuarenta años atrás ese interés estaba más justificado.

-¿Qué papel tiene la filosofía en el espacio público uruguayo?
-Es prácticamente ausente. Si entendemos por espacio público un ambiente institucionalizado e integrado por parlamento, partidos políticos y estado, no sé hasta donde los filósofos tendrían que estar ahí.
Hay una cierta tensión entre el lenguaje crítico de la filosofía y el discurso de la opinión pública que tiene que conservarse escrupulosamente.

Hay un ruido de una aspiradora, Sandino Núñez se levanta y cierra las dos puertas que rodean la habitación.Vuelve a hablar de espacio y con tono calmo.

-En los últimos meses surgió un intenso debate en la sociedad uruguaya sobre dos temáticas: legalización de la marihuana y despenalización del aborto. ¿Cómo trataron esos asuntos los medios de comunicación?
-Hay una maquina que hoy tiene básicamente tres engranajes: opinión pública (o masa), los medios y el estado. Estos temas se prestan para una rápida y agresiva moralización del campo político por lo que la opinión pública y los medios respiran su mejor clima.
Sin hacer discursos conceptuales ponen una indignación, un fervor o una pasión. Para la maquina medio-masa no hay cosa más simple de provocar una pasión nueva: estas pasiones son como impulsos ciegos, son temas que arrastran a la gente un fácil entusiasmo sin conceptos.
Es fácil estar en contra o en favor de la despenalización del aborto porque es fácil estar a favor de la vida o a favor de los derechos individuales del cuerpo. Entre estas dos posiciones totalmente hiperrealistas, moralizadas como caricaturas de conceptos políticos, se frena cada posibilidad de tener una aproximación política al asunto.
Este proceso termina en algo de híbrido y extraño que es un debate en el Parlamento que es totalmente un fiasco desde el punto de vista político.

-¿Por qué califica de negativo el debate parlamentario sobre el aborto?
-Yo nunca había escuchado argumentos tan delirantes y psicóticos que estuvieron incluso acompañados por recursos audiovisuales.

-¿Se refiere al vídeo del desarrollo del feto que usó el Partido Nacional para argumentar su posición contraria?
-Sí, el feto llega hasta saludar con una manito. Es verdaderamente vergonzoso.
Hablar de los derechos del feto o de una célula es completamente delirante. Además remite a una relación plena con un otro que no es un sujeto: es la forma más ridícula de una especie de política fuertemente pagana.

<<A mi estas cosas me ponen un poco nervioso, ¿me puedo encender un cigarro?>>, pregunta con educación el filósofo.

– Sin embargo, la Cámara de Diputados votó y aprobó la ley.
– Se trata de una legislación “trucha”: va a conducir las mujeres a una humillación frente a una especie de ateneo clínico, formado por expertos. Y también les dan los cinco días para la reflexión…
Es la forma más pura del biopoder de Foucault, o sea, el control de los derechos de la vida por parte de la política. Lo que supongo yo es que el aborto va a seguir siendo ilegal.

-¿Por qué?
-La mujer va a preferir abortar clandestinamente que a someterse a esta tontería frente a un tribunal. Hay una infantilización radical del sujeto social.

-¿Si usted sería llamado a expresarse con un plebiscito sobre las dos leyes, cómo votaría?
-Estoy a favor de la legalización del aborto y también de la despenalización del comercio de la marihuana. Pero no creo que importe mucho mí opinión sobre el tema.

-Para muchos analistas políticos, Uruguay es uno de los países más laicos del mundo debido a su legislación batllista desde el comienzo del noveciento acerca de los derechos civiles.
¿Por qué el aborto sigue siendo una especie de “tabú”?
-No son buenos tiempos para las tradiciones laicas seculares y creo que la cultura de masa es la responsable de eso: ha reconducido todo a los momentos pulsionales más elementales de la opinión o de la indignación de la masa.
El verdadero enemigo del discurso político no es la religión, sino una especie de estado primitivo pagano, supersticioso y mágico que busca instalar un pensamiento único.

-¿Usted es religioso?
-No, en absoluto.

En la mesa suena algo. Es su celular, un viejo modelo que no tiene las últimas tecnologías: ni foto, ni internet, solo las necesidades básicas para comunicarse.
Es un mensaje de publicidad de la compañía telefónica, <<llega casi uno al día, es horrible>>.

-En este país hay muchas publicidades que se jactan de comunicar cosas como la “tarjeta de los urugyos” o la “yerba de los uruguayos”. ¿Cómo está penetrando el consumismo en esta sociedad?
-El dogma del magnetismo desarrollista está atraversando obliquamente todo el contexto global.
La idea es que es posible redistribuir masivamente capitales y fuerzas de trabajo para llevar la sociedad a una condición mejor de riqueza.
Al mismo tiempo el empuje de la forma desarrollista tiene que ver con la forma infantil y miniaturizada de ese proceso.
El consumo es una figura extraña y sin embargo se instala con una fuerza violenta, contra la posibilidad del ahorro y de promover los buenos negocios.
Esta lógica yo creo que tiene algo que ver con la ética protestante pero se desteritorializa. Hay también otro elemento importante: el miedo a perder la oportunidad de comprar.

-¿Uruguay se está transformando?
-Esto es lo que parecen decirnos los medios de comunicación.
Hubo un corte publicitaro que hablaba de “nuevo uruguayo”. Se establece así un paradigma entre el viejo uruguayo (giz, mediocre, triste y humilde) y el nuevo: llegó al tarde al consumo pero llegó.
En nombre de esta hipocresía del nuevo ciudadano es posible preparar un nuevo lenguaje político de democracia liberal que vino de la mano del los miedos sociales.
Como correalto a ese nuevo consumo hay una fuerte demanda al estado de seguridad que dice “cuídeme de mí mismo”.

-Esta es la época de desarrollo ecónomico más fuerte de los últimos tiempos en Uruguay. Así lo indican las cifras.
-Ese es el punto. Todos estamos orgullos de las cifras sin que a nadie interese muy bien hacia donde drena esta riqueza, que precio paga el consumidor uruguayo.
Todos estamos hiptonizados con el fetiche de los números. A nadie se le occurre pensar que el 80% de quien trabaja es de los llamados “diez mil pesistas”: tienen una pobrísima capacidad de organizarse sindicalmente, además muchos de ellos trabajan a pruebas y luego los echan: no tienen ningún derecho.
Estas condiciones laborales son defendidas por algunos pensadores que hablan de la flexibilidad.
Hay una logica del mercado que nos está impidiendo un lenguaje para poder pensar la política.

-¿Qué piensa de la izquierda de este país, del gobierno en las últimas dos legislaturas?
-No se siente muy capaz de intervenir en las zonas dolorasas de la económia. Aunque haya tenido mayoría para gobernar en los últimos dos gobiernos, la izquierda ha intervenido solamente como un actor más de la economía.
Lo que se esperaba de ella era la confirmación de la roptura entre la política y la economía.
Sin embargo, no lo hizo. Es más: consagró la lógica económica, no se habla más de política sino de gestión, o sea de administrar algo. La política es una idea, nunca tendría que ser una cifra que alcanzar.
El capitalismo se dio el lujo de hacer sus últimos y grandes negocios con gobiernos de izquierda en Sud América.

-¿Podríamos profundizar más en este último asunto?
-El problema es que el capitalismo se ha convertido como en el gran no dicho de las izquierdas occidentales en los últimos 30 años.
Ese sistema económico es un espacio muy simple como nos dijo Marx: hay ricos porque hay pobres. Si todo se resuelve con pequeños gestos individuales (con ricos que ayudan los más pobres) me parece que no se va al fondo de la cuestión, sobre todo en un sector que historicamente criticó el modelo económico. Hay un sistema y una estructura que consiste en explotar a alguien y en apropiarse de los bienes comunes.

-¿Tiene una idea formada acerca del presidente Mujica?
-Es una figura mediatica, totalmente. Desde los años noventa se quebró la figura de la típica “clase política” en Uruguay, oligarquica y conservadora.
Volvió una especie de furor caudillista, la gente iniciaba a interesarse más por la persona singular que en un proyecto político. Creo que el Pepe es la culminación de todo eso.
En los asuntos económicos, él apela a la buena voluntad para que el capitalismo funcione ocultando todo con el populismo demagógico de izquierda que creo que sea convierte en algo muy peligroso.

-Sin embargo, José Mujica no vive en Carrasco, sino en una chacra en Rincón del Cerro y además devuelve el 90% de su sueldo a su fuerza política y a ONG que colaboran con viviendas.
-No tiene la menor relevancia conceptual. Es un acto no político, de superchería: está ahí para que la masa se enamore y lo imite.
Un rasgo de caricatura folclórica que está bien para engancharse con el sistema nervioso de la masa. No está ahí para que ayude alguien a conceptualizar la injusticia y a redistribuir las riquezas.

-En su libro El miedo es el mensaje analizó entre otras cosas las redes sociales. ¿Qué papel tienen éstas en el proceso de integración social?
-El aspecto que más me preocupa es que desterritorializan la democracia y la llevan a lugares impensables y por lo tanto todo el mundo confía en la potencia revolucionaria de internet.
El poder democratizante de internet dista de ser evidente.

-Pero usted tiene un usuario en facebook…
-Sí pero lo utilizo poco, para publicitar presentaciones de libros. La pantalla inicial me pide: “¿Qué estás pensando?” La pregunta es: ¿por qué a alguien debería interesarle lo que yo pienso?
Todo el mundo está interpelando en un juego imaginario de mostrarse y se siente imediantamente reconocido. A mí me resulta todo inquietante.
Todo eso se resuelve en los sitios de noticias que ponen los comentarios. Por un tiempo leí pero luego me dí cuenta que era un delirio psicotico atrás del otro. Es la misma lógica del consumismo, hay el miedo a perder la oportunidad de expresarse.
Hay un imperativo de la opinión: ante de tener una idea yo tengo que opinar. Una compulsión a decir lo que pienso en las cuestiones más superficiales. Es el imperio de lo real concreto.

-¿Tiene amigos que están todo el tiempo conectados con el celular?
-Sí, es muy feo y a veces me cuesta relacionarme con ellos.

-¿Qué impacto piensa que tuvo Wikileaks para los gobiernos occidentales? ¿Estamos frente a una nueva revolución?
-Bajo la consigna nosotros abrimos gobiernos, lo que realmente hacen es lanzar al mundo de la comunicación una cantidad de documentos que terminan por deluirse en la nada.
La potencia revolucionaria que tiene es nula. La operación misma es inutil, nada tiene un poder simbólico conceptual.

-Hablamos de fútbol: ¿A usted le gusta? ¿Hincha por algún cuadro?
– Sí, soy hincha de Danubio pero no soy muy fanático.

-¿Por qué el fútbol en ese país es la única forma de movilización social?
-Las masas son paganas y odian toda forma de trascendencia. Lo que se sigue es todo lo que se pueda transformar sólo en algo espetacular.
La masa se realiza sobre objetos inofensivos como un partido de fútbol: no exigen nada como contropartida, nada que te comprometa con un compromiso, un proyecto a largo plazo o una militancia.

-¿Usted haciendo un programa de televisión usó la misma lógica de no comprometerse?
-Sí, porque todo compromiso con el aparato mediatico es falsario.

-¿Cómo fue la experiencia televisiva de Prohibido Pensar?
– Bien, más de lo que creía. Un programa así es posible sólo en la televisión pública.
En los canales privados hubiera sido imposible por la censura económica, o sea, de no tener sponsor.

-¿Sufrió algún tipo de censura o presión?
-No, absolutamente.

-¿Habrá otro proyecto similar? ¿Lo volvería a hacer?
– Por ahora no está previsto nada, pero si tuviera la posibilidad; no la excluyo.

<<Ahora tengo que bajar para abrirte porqué acá aún existe el timbre, se necesita la llave para salir. ¿No es increíble? Los vecinos tienen miedo que entre alguien a robar>>.
El miedo y la seguridad llegaron también hasta el edificio en donde vive el filosófo en el centro de Montevideo. Sólo cuando la puerta se abre, la filosofía sale al mundo.

Semanario Voces (Uruguay), Num°367, 15/11/2012

Lascia un commento

Inserisci i tuoi dati qui sotto o clicca su un'icona per effettuare l'accesso:

Logo WordPress.com

Stai commentando usando il tuo account WordPress.com. Chiudi sessione / Modifica )

Foto Twitter

Stai commentando usando il tuo account Twitter. Chiudi sessione / Modifica )

Foto di Facebook

Stai commentando usando il tuo account Facebook. Chiudi sessione / Modifica )

Google+ photo

Stai commentando usando il tuo account Google+. Chiudi sessione / Modifica )

Connessione a %s...